domingo, 19 de junio de 2011

HELICÓN

Hijita:

Subí la cuesta apoyado en mi bastón para buscar el correo. Con esfuerzo recogí unas basuras que irresponsables arrojaron a la orilla del camino. Hablé con los árboles y con el horizonte. Silencio. Le puse el dedo pulgar a la media luna en el azul para que pareciera mi uña, como lo hacia contigo cuando eras pequeñita. Al abrir el buzón encontré tus ecos. Te ama, tu padre.


©Héctor Luis Rivero López

Puerto Rico

http://cuentosycuentinimos.blogspot.com

4 comentarios:

depropio dijo...

Gracias por participar.

Qué carta tan tierna y a la vez tan triste. ¿Tendrá respuesta? Lo deseo.

Ángeles Sánchez dijo...

Qué triste, espero que sea sólo una ausencia temporal y no definitiva.

Un gusto contar contigo en este Vendaval

HÉCTOR RIVERO dijo...

Fue un placer, gracias a todos. Un abrazo.

Luisa Hurtado González dijo...

No puede ser un micro más tierno, más simple y... más tierno (si, dos veces)
Un placer.