miércoles, 8 de junio de 2011

Segundo juego: Un pergamino lleno de historias



Cuando llegué a la casa encantada, tras varios días bajo la lluvia y el desánimo de saberme perdida goteando entre mis pensamientos, encontré, junto a las cenizas aún calientes de una vieja chimenea, un pergamino que había sobrevivido a la combustión. Cuando lo cogí, supe que el pobrecillo había pagado un alto precio: algunas palabras, signos de puntuación y a buen seguro un título se habían evaporado. Las palabras huérfanas, que me miraban suplicantes por volver al arropo de una historia, eran estas:

Hermanos. Unicornios. Viajando. Sol. Mediodía.



Os propongo , en este segundo juego, que escribáis un microrrelato que contenga estas cinco palabras, y las dejemos secar al viento del vendaval. Tal vez sea un pergamino mágico donde quepan muchas historias...¿Os animáis?

40 comentarios:

depropio dijo...

Misticismo
Cuando falta poco para que el sol alcance el mediodía, los hermanos abandonamos nuestras faenas y nos dirigimos a la iglesia. Es en ese momento, viajando desde los campos hacia el monasterio a lomos de la borrica, cuando pienso que no está bien tomar el cuerpo de Cristo sin haber confesado los dos terribles secretos que me consumen. Uno es que creo que el abad es el demonio pues una vez le vi frotar el cáliz con unas setas que sacó de un tarro escondido detrás del altar.. El segundo es que creo que el diablo ha entrado en mi pues al final de la misa, cuando en pleno éxtasis todos dicen ver a Jesús, yo solo alcanzo a divisar unicornios.

montse dijo...

Búsqueda

Solo el menor de los hermanos continuó viajando; con el sol siempre a su derecha, haciendo breves descansos a mediodía para refrescar su garganta seca con dos escasos sorbos de agua de su odre de piel.
Los otros habían desistido de hallar el paraje donde moraban los unicornios y renunciado a la recompensa ofrecida.

CYBRGHOST dijo...

Otro café y me pongo a ello.

Sucede dijo...

Angustia

Curiosamente y pese al estrellado cielo, llueve; lo hace de lado, como si las nubes fueran un muro en lugar de un techo. Arremolinados en el suelo junto a la hoguera, estamos mis cuatro hermanos y yo, todos enclenques y desnutridos. Nuestros padres salieron hace unos días tras unos unicornios impolutamente blancos cuyos cuernos, como todos sabemos, tienen propiedades milagrosas. Los imaginamos viajando por vastos valles y colinas armados unicamente con sendos cuchillos y casi desnudos, y esperamos que alcancen pronto a esos malditos caballos y los desollen, trayéndonos esos cuernos molidos para nuestros jarabes revitalizantes. El sol ha salido y se ha puesto demasiadas veces y ya ni siquiera puedo sujetar este húmedo papel. Es mediodía, y ya sólo tres necesitamos el brevaje.

Noelplebeyo dijo...

Los unicornios nunca preguntaban nada.

Sabían que sus hermanos, los humanos, querían dominar el universo, obtener de cada sol toda la esencia para aumentar su poder.

Ni los destellos de la noche con lluvia iridiscente ni el mediodía del grisáceo dioxido de carbono había puesto freno a su ambición.

Pero los unicornios colaboraban cediéndoles sus virtudes, permitiendo al ser humano ser dioses.

Los mitológicos solo eran felices viajando.

XAVIER BLANCO dijo...

Apocalipsis.
Las gotas de sudor se precipitaban por su frente. Su cuerpo se inflamaba. El sol de mediodía eclipsaba el horizonte. Una polvareda negra, espesa y sofocante les hostigaba, garabateando en el cielo una caprichosa guadaña. Habían perdido el rumbo, demasiados días viajando sin norte, demasiadas noches sin estrellas. Miró a su alrededor, un mar de arena infinito los sitiaba. No quitaba ojo a sus hermanos, los pequeños deliraban. Quizás el olor pútrido y alcanforado, que impregnaba sus células olfativas, no les permitía respirar. El aire era espeso, denso. La muerte les perseguía sigilosa. Presentía sus pasos, cada vez más cercanos, medrando en la mudez del silencio. El cielo se oscureció. El rugir del viento penetró en sus oídos como si de una tromba desbocada se tratara. Las lágrimas humedecieron su rostro. Presentía el final. Alzó la vista esperando alguna señal, una bandada de unicornios alados surcó el cielo.

Sandra Montelpare dijo...

IMAGEN

Viajando en tren, uno de los hermanos apoyó su cabeza contra el vidrio de la ventanilla. Adormecido por el sol de mediodía, se dejaba llevar. Al cabo de un rato preguntó "¿Has visto, Mario, cómo pastan esos uncornios? Tenía razón la abuela. Esta travesía será un ensueño."

Me encantan estos juegos literarios!!

Maria Glòria dijo...

Durante el viaje a la Tierra de Longos, bajo la aturdidora luz del sol de mediodía, encontramos a orillas del Lago Aurífero a los albinos unicornios saciando su sed en compañía de las Ninfas Rosadas, señoras del paraje.

ESPERANZA dijo...

PROVOCACIONES A MI

Iba entrecerrando los ojos a medida que el sol de mediodía me deslumbraba y el traqueteo del tren me sedaba viajando a través de la estepa castellana Ya estaba casi dormido cuando las descaradas miradas de mis compañeros de compartimento, unos Hermanos Maristas, me devolvieron a la vigilia y al desasosiego. Su excesiva atención sobre mí y sus cuchicheos me estaban poniendo muy nervioso. ¿Tendré un moco pegado en la cara? ¿Me estarán confundiendo con un criminal? Les devolví desafiante la mirada y en un abrir y cerrar de ojos huyeron despavoridos al pasillo. - ¡Que se habrán creído éstos! ¡Con los unicornios no se juega!

poemasdelacarpetaazul dijo...

COLORÍN COLORADO.

Cuando el abuelo, tras de sí, cerró la puerta, ajenos todavía al final del cuento, los unicornios siguieron pastando bajo un suave sol de mediodía y trotando, ahora arriba, ahora abajo, de litera en litera, viajando por los sueños ya profundos de aquellos dos hermanos.

Angelical dijo...

Huellas arrastradas

Mis hermanos ya no creen en unicornios. Ahora, sin el peso de la magia, van viajando bajo el sol del mediodia y sus pasos pesan más que nunca.

Pedro Alonso dijo...

SIN PALABRAS:

Los dos aprendices de mago estuvieron viajando durante ocho largas jornadas en busca del secreto del arcoíris. Cansado de andar, Feliciano decidió agilizar el camino pronunciando unas palabras mágicas que les transformase en ágiles seres mitológicos. Tristán, que no se fiaba de nadie, trató de anular el hechizo con la única fórmula que pudo improvisar. En el mismo instante en el que sus cuerpos se transformaron en unicornios, quedaron paralizados por un viento tan gélido que les convirtió en estatuas de hielo. Los dos hermanos se fundieron bajo el sol de mediodía para ascender al cielo en nubes de vapor. El día que precipitaron en forma de lluvia y los rayos de sol atravesaron las gotas de sus cuerpos, descubrieron el secreto.
Al tocar la tierra recuperaron sus cuerpos, pero ya nunca volvieron a dirigirse la palabra.

Anita Dinamita dijo...

Iba yo viajando por tierras castellanas cuando le conocí. Estaba allí sentado cuidando del viejo ciego y cuando eché unas monedas me invitó a beber un poco de agua "para el camino, generoso caballero, le vendrá bien parar un rato a resguardecerse del sol de mediodía". Me contó que era el mayor de cinco hermanos y que cuando anochecía iba a darles de comer, pobrecitos, que le esperaban en casa muertitos de hambre, mientras él se ganaba la vida cuidando del viejo y recogiendo limosnas. Me contó también lo del unicornio, al caer la noche aparecía por allí y frotaba su cuerno sagrado para curar las heridas de los pies, y me enseñó sus pies, sonrosados y blandos, no como los míos ajados del viaje. Tanto le creí que allí quedé esperando al pie del camino, creo que me dormí y fue mientras tanto que se fueron, él, el ciego y la bolsa de doblones de oro que yo traía.

depropio dijo...

De momento, gana... la expresión "sol de mediodía ". Sólo tres no la han utilizado.

Ángeles Sánchez dijo...

Y parece ser que el iban viajando por los campos, en tren, durante largas jornadas, por tierras castellanas.

La mayoía, excepto poemasenlacarpetazaul que los puso a viajar por los sueños, han elegido el tema bucólico para este viaje.

El pergamino contiene vuestras bellas historias, y parece que la mayoría coincide en que fue "Bajo un sol de mediodía, viajando por tierras castellanas..."

A ver qué dicen las demás historias que aún no han llegado.

Albajara dijo...

VIAJE DEL OTRO LADO

Cuando era pequeño me quedé dormido en la playa sobre mi colchoneta flotante, mamá no se dio cuenta jugaba con mis hermanos. Recuerdo que empecé un sueño a lomos de un unicornio que me hablaba del Sol y que me invitaba a ir viajando por nuevos mundos. Era una aventura y acepté. Desde entonces sigo la marcha desde el alba al mediodía, descansando por la tarde y esperando despertar por las noches, pero no puedo. Aún sigo dormido.

Puck dijo...

Queridos hermanos:

Estando en plenas facultades y después de media vida viajando de sol a sol buscándolos por esos mundos de Dios, he decidido hacer testamento. Dejo todos mis bienes a aquel de vosotros que, por primera vez, me crea y, antes del mediodía de la jornada siguiente a mi muerte, encuentre los unicornios con los que jugábamos de críos en el jardín. De no ser así, ordeno que la casa se convierta en orfanato y que sean los niños lo que vuelvan a buscarlos. Deben sentirse tan solos...

Patricia O. (Patokata) dijo...

AÑORANZA

Cuanto tiempo a pasado desde que era pequeño...con mis hermanos solíamos crear historias de fantasías para jugar, a falta de los jueguetes que nuestros padres no nos podían comprar.

Con unas espadas hechas con maderas, que encontrábamos por los alrededores de nuestra casucha, imaginabamos ser terribles piratas viajando en un antiguo barco cuya bandera con la calavera de huesos hondeaba amenazante bajo el intenso sol.

A veces la imaginación nos jugaba una mala pasada y nos desviaba hacía tierras de gigantes y gnomos y donde el perro pulgiento del vecino semejaba ser un hermoso unicornio que pastaba manso al mediodía mientras nos miraba pasar con sus hermosos y dulces ojos...

Ah, que tiempos aquellos en que no me dejaba dominar por la triste realidad y llenaba mis días de esperanza e ilusiones...

bicefalepena dijo...

La noche
Los hermanos Shöoy, montados en sus unicornios bicéfalos en medio de un vendaval, lograron atrapar al sol durante medio día. La vieja Lhuña, tendiendo su manto, se adueño de este tiempo y lo llamó noche. Cuentan que aún hoy están tirando cada uno de un lado para tratar de adueñarse del tiempo y por eso los dias se estrechan en las oscuridades del invierno.

Paloma Hidalgo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Paloma Hidalgo dijo...

RAZÓN
-No hija, ni los blancos ni los rosas, los unicornios no existen. Anda, vete a jugar con tus hermanos y diles que en cinco minutos seguiremos viajando para llegar a casa de mamá antes de que se haga de noche.
Alcé la cabeza en dirección a sol y allí, donde mi hija decía, encontré entre las nubes noctilucentes un hermoso unicornio verde con lunares morados. Restregué mis ojos con fuerza, pensando que el calor de mediodía me afectaba, pero el animal no se fue.
Regresé al coche y los llamé. Conduciendo de nuevo pensé en que a lo mejor mi ex tenía razón al decirme que seguía siendo el inmaduro adolescente que conoció.


Ahora sí, el anterior era el borrador.

CYBRGHOST dijo...

Cuando los hermanos Lavuat huyeron gritando espantados del seminario de Lógica todos nos miramos sorprendidos. Cuando no volvieron a clase de Filosofía cada vez nos extrañaba más su comportamiento. Pero entendimos todo el día que los vimos, montando sendos unicornios, viajando hacia el sol de mediodía

Ángeles Sánchez dijo...

DONDE PACEN LOS SUEÑOS

Los unicornios comenzaron entonces su éxodo. Dejaron tras de si una leyenda, tréboles de la suerte escondidos por los prados, tres o cuatro estrellas fugaces, y dos de los suyos, ambos hermanos, metidos en un cuadro. Nadie quiso darse cuenta que aquel mediodía, el sol derretía el óleo de los lienzos del museo, y del olvidado retablo dos blancas figuras, ya libres, siguieron viajando dirección Fantasía. Una pequeña aldea situada en la imaginación de cada ser humano. Justo donde pacen los sueños.

Fortunata dijo...

Un Mediodía dos hermanos iban viajando por tierras de Castilla, el ciego sol, la sed y la fatiga les hacía desfallecer sus fuerzas cuando por fin divisaron un mesón al que llamaron. Una joven salio a recibirlos.
- !Corre hermana! por fin llegaron los unicornios que esperábamos.
Ellos cayeron de rodillas a sus pies y entraron en un profundo sueño.
Cuando despertaron estaban desnudos en una cuadra y les dolía espantosamente la cabeza.

liliana dijo...

El deseo

Los unicornios son todos hermanos. Van viajando en manadas por caminos que todos los días los dejan en lugares diferentes. A veces es un lugar cálido, y bajo el sol del mediodía beben agua de luz. Otras veces arriban en plena noche al sueño de un niño huérfano y solitario y lo hacen parte de su hermandad. Y lo llevan con ellos bajo la luz de la luna.
Y si una doncella cruza su historia en el camino de los unicornios, un deseo es concedido y el niño ya tiene una madre y puede volver a nacer.

Patricia Nasello dijo...

El encuentro

Cinco unicornios pastan junto a los cerezos florecidos, mientras, viajando desde la lógica, se aproximan cinco jóvenes hermanos con la misión de domesticarlos.
Bajo el sol del mediodía realidad y ficción se miran a los ojos con respeto.

enmalestado dijo...

Aspiraciones varias

Los tres hermanos habían recibido el mismo regalo de su padre al cumplir los 15 años, pero lo que hicieron con sus unicornios varió mucho de uno a otro. El primogénito se gastó la juventud viajando en busca del fin del mundo para encontrar la puerta al más allá. El mediano se empeñó en tocar el sol para provocar a los dioses. El pequeño, más humilde, se escapó un mediodía de palacio para hacerse feriante. Por una monedad de plata, ofrece paseos en unicornio a los niños del reino. Y vende las manzanas con caramelo que ha ensartado en el cuerno.

enmalestado dijo...

Aspiraciones varias

Los tres hermanos habían recibido el mismo regalo de su padre al cumplir los 15 años, pero lo que hicieron con sus unicornios varió mucho de uno a otro. El primogénito se gastó la juventud viajando en busca del fin del mundo para encontrar la puerta al más allá. El mediano se empeñó en tocar el sol para provocar a los dioses. El pequeño, más humilde, se escapó un mediodía de palacio para hacerse feriante. Por una monedad de plata, ofrece paseos en unicornio a los niños del reino. Y vende las manzanas con caramelo que ha ensartado en el cuerno.

Ío dijo...

Imaginando

Tanto sol a mediodía no puede ser bueno, y deberías estar con tus hermanos, viajando hacia los sueños.

Lo sé, mamá.
¿Por qué ya nadie nos ve?

Hija mía, los unicornios perdimos la piel, ahora sólo pueden imaginarnos.


Ío

Anita Dinamita dijo...

Este pergamino nació sembrado de buenas ideas
Propongo un aplauso, clap, clap, clap

Rosa dijo...

El paseo

Cuando el sol está en lo más alto, y los ojos inoportunos se ciegan con el fulgor del sol. Los hermanoe emprenden viaje.
En el claro del bosque espeso esperan ansiosos los unicornios alados la llegada de sus jinetes.
Todos los mediodías se paséan para mirar de cerca al sol.

Maite dijo...

Acompaño al aplauso de Ana, clap, clap, clap, clap.

Os lo merecéis, buenos textos, gracias a todos por participar, y ahora...a seguir diviriéndonos!!!!

Ángeles Sánchez dijo...

Hay historias buenísimas por aquí, yo junto con las gracias os dejo mi admiración, y mis aplausos a todos.

Abrazos.

Mañana hay otro juego muy inetresante!

Carmelo dijo...

The Rat Pack
Estoy seguro de que habéis visto esa foto en la que salen los tres en el Carnegie Hall, en New York. Se los ve felices, unidos: son hermanos que han compartido, no una madre, sino muchas.
Dino finge una mirada perdida y trata de distraerles bromeando acerca de unos unicornios que cruzan el escenario; este tipo de coñas siempre hacen reír a Sammy, que una vez más rompe en una sonora carcajada. Frank sonríe simulando atención, elegante, sabiéndose el sol que ilumina la estancia en ese momento en que Marilyn, cuya imagen aparece en la televisión que La Voz mira de reojo, se ha quedado en la cama esperando su llamada.
Cualquiera que los viera diría que esos cigarros son los mismos que encendieron al mediodía, y que son tan eternos como ellos.

NiñoCactus dijo...

Mi primera mentira.

El circo resumía nuestra única ventana al mundo: la manera de descubrir personajes extraordinarios y animales imposibles. Aquellos carromatos se pasaban todo el año viajando por los lugares más recónditos del planeta y, desde allí, traían las maravillas encontradas a nuestro pequeño pueblo.
Recuerdo el desfile de aquel verano, era mediodía y el sol pegaba fuerte. Mis hermanos vociferaban locos de júbilo, y Andrés, el más pequeño, a quien yo llevaba a la espalda, aplaudía con todas sus fuerzas. Entonces lo vimos, un cartel pintado con grandes letras rojas donde podía leerse: “Ven a conocer al fabuloso Hombre Unicornio”.
Andrés se quedó inmóvil.
-¡Los unicornios! –me gritó al oído-. Seguro que él puede.
Pero nosotros no teníamos dinero para la entrada. Ni juntando los ahorros de los cinco conseguíamos sumar lo suficiente para pagar una.
-Tranquilo –le dije-, iré a buscarlo. Hablaré con él, y encontraré el modo de traerlo a casa.
Después de la función de tarde me escurrí dentro del campamento. Encontré al Hombre Unicornio en medio del establo, dando de comer a los caballos. Había algo de irreal en la escena, como si aquel hombre no fuese hombre ni los caballos simples monturas. Y justo cuando me disponía a salir de mi escondite, vi cómo se llevaba las manos a la cabeza, y de un golpe seco se quitaba el cuerno que coronaba su frente para apoyarlo en la cabeza de uno de los animales. No podía creerlo: se trataba de una farsa, de una maldita mentira.
Al llegar a casa no le conté la verdad. No pude hacerlo. Mi hermano me esperaba en la puerta, sentado en su silla de ruedas.
-¿Vendrá?
-Esta vez no –le contesté-. Todavía no tiene suficiente poder, pero el próximo año regresará con toda su magia, y tú volverás a caminar.
Él nunca me reprochó aquella mentira. Le proporcionó el tiempo suficiente para comprender que los unicornios no existen.

Miriam dijo...

Me encantaron los micros!!! sobretodo el primero y el de la herencia!!! un aplauso enorme a todos y, aunque se que ya llegué tarde, trataré de participar en este juego lo mismo.

Puri dijo...

Me quedó un poco largo, pero una cosa llevó a otra...

Eran tres hermanos. Juntos, inseparables, galopaban todas las noches en las tinieblas del bosque Oscuro. Eran unicornios blancos, su cuerno dorado iluminaba su camino con el brillo del sol de mediodía. Habían nacido al despuntar el alba para convertirse en criaturas de la noche. El mayor tenía ojos de castaña y crines de hojas secas con olor a tierra húmeda. El mediano, con sus ojos verde esmeralda y sus crines de brezo, sembraba la primavera allí por donde pisaban sus cascos en el mes de abril, su aniversario. El menor tenía los ojos tan azules que al mirarlos uno se sentía inundado por el mar. Su madre había muerto al nacer este, pero la princesa encontró una yegua adoptiva que lo amamantó. Entre la yegua, sus hermanos y la princesa, sacaron adelante a aquel potrillo de ojos y crines azules, que cabrioleaba con sus frágiles patas mordiéndoles la cola a sus hermanos. En sus ojos estaba escrito que él los guiaría hasta sus orígenes.
Cuando creció, su fuerza se igualó a la de sus hermanos. Detrás de ellos, galopaba sin perder el aliento por el bosque. A veces, la princesa cabalgaba sobre él. La princesa supo que estaba preparado una noche en que la luna llena tocó con sus rayos su cuerno dorado y le arrancó destellos de plata y azul cobalto. Partieron esa misma noche. A la cabeza iba ahora el de los ojos azules con la princesa cabalgando sobre su lomo. Los escoltaban en pareja el marrón y el verde. Viajando por las noches, durmiendo por el día, recorrieron páramos fangosos, llanuras desoladas, subieron montañas de afiladas cumbres que querían tocar las estrellas. Por fin llegaron al fin del viaje: el mar se extendía ante sus ojos. Contemplaron unos instantes sus aguas oscuras plateadas por la luna. Los cuatro inclinaron la cabeza a modo de reverencia hacia la luna y se lanzaron al galope dentro de sus aguas. Cuando la espuma de las olas los envolvió, los unicornios se convirtieron en narvales blancos de cuernos dorados. Y al juntar los tres sus cuernos, alzaron sobre el mar a la princesa convertida en sirena.

Puri dijo...

Magníficas las historias que se van escribiendo en este pergamino. Y por cierto, un aplauso también para la visitante de la casa encantada que nos mostró el pergamino con las palabras huérfanas que han inspirado tantos cuentos. Una historia preciosa, la del pergamino.

Miriam dijo...

Rituales:

En el templo de los hermanos del sol, se realiza cada mediodía la ceremonia de los unicornios.
Si eres peregrino y no conoces el ritual, se te ofrecen dos posibilidades:
Sentirte un ser único, libre, mítico, inavluable... Y actuar como tal.
O seguir viajando bajo el aplastante calor, como todos aquellos que pasan su vida sin creer en el milagro de su propia existencia.

Javi dijo...

Los preparativos habían dado su fruto; era el momento de poner las ideas sobre el papel. Uno de los terroristas eligió a un rehén, al más joven, y le dio el papel con las reivindicaciones mientras le acompañaban a las puertas del edificio. Éste observaba impotente cómo su hermano quedaba aún retenido con sus captores. Una vez en la puerta le dejaron libre. Era todavía de noche y el sol no había despuntado. La policía estaba estudiando las peticiones exigidas cuando, justo a mediodía, el hermano del rehén liberado salió del edificio, viajando hacia su libertad, con un papel en sus manos en el que habían escrito una petición más; los terroristas exigían dos unicornios.